El sol se ocultaba sobre la planta de procesos cuando el equipo de mantenimiento eléctrico e instrumentación comenzó a enfrentar un desafío clave: modernizar la iluminación de la planta sin generar costos innecesarios ni alterar la infraestructura existente. Las lámparas de vapor de sodio, que por años habían iluminado las operaciones, comenzaban a mostrar signos de ineficiencia. Su alto consumo energético y el mantenimiento constante se convertían en factores que impactaban la rentabilidad de la operación. Era momento de un cambio estratégico: la migración a iluminación LED.
Paso 1: Definiendo la estrategia
Antes de seleccionar las nuevas luminarias, se realizó un análisis detallado de las lámparas de vapor de sodio existentes. Se identificaron sus especificaciones en términos de flujo luminoso (lúmenes), temperatura de color y altura de instalación. Además, se evaluó la compatibilidad estructural con el objetivo de reutilizar soportes y conexiones eléctricas, minimizando costos de instalación.
Paso 2: Selección de las nuevas luminarias LED
Con la información recopilada, se procedió a la selección de los modelos LED más adecuados. Se tomaron en cuenta los siguientes criterios:
– Cantidad de lúmenes: Se optó por luminarias que igualaran o superaran la intensidad lumínica de las anteriores, asegurando una visibilidad óptima.
– Ángulo de apertura y altura de instalación: Se seleccionaron modelos con distribución uniforme de luz para garantizar una mejor cobertura en las áreas críticas.
– Eficiencia energética: Se priorizaron luminarias con menor consumo eléctrico para maximizar el ahorro a largo plazo.
– Resistencia y durabilidad: Se eligieron luminarias con certificaciones para entornos industriales, asegurando su resistencia al polvo y a variaciones climáticas.
Paso 3: Implementación y ajustes
La instalación fue planificada en fases para no interrumpir las operaciones de la planta. Gracias a la compatibilidad con las estructuras previas, la instalación fue rápida y eficiente. Durante el proceso, se identificaron puntos con iluminación deficiente, donde se implementaron mejoras estratégicas mediante el ajuste de posiciones o la adición de nuevas luminarias.
Resultados y valor generado
Tras la implementación, los beneficios fueron evidentes:
– Reducción del consumo energético: La planta logró un ahorro significativo en el consumo de electricidad.
– Menores costos de mantenimiento: La mayor vida útil de las lámparas LED redujo la necesidad de reemplazos frecuentes.
– Mejora en la seguridad y productividad: La mejor calidad de iluminación redujo zonas de sombra y mejoró la visibilidad en áreas clave, incrementando la seguridad operativa.
– Optimización de la inversión: Se garantizó que cada recurso utilizado fuera estrictamente necesario, maximizando el retorno sobre la inversión.

El cambio a iluminación LED no solo ha modernizado la planta, sino que ha reafirmado el compromiso de nuestra organización con la eficiencia, la sostenibilidad y la optimización de costos. Es una transformación estratégica que ilumina no solo el presente, sino también el futuro de la operación en Cerro Corona.
Nota escrita por Fernando Torres, supervisor Electricista e Instrumentación